Kilométrico Boomer
How many doors had I open and closed? How often had I sneezed?
jueves, octubre 04, 2007
Los hombres de Mer, parte IV

Hay personas que, en nuestra juventud, se convierten en una especie de mitos-iconos de belleza por razones que no podríamos definir muy bien. Luego, una vez los años han pasado y cambian nuestros gustos (incluso puede que cambien de género), no lo vemos todo con los mismos ojos, pero seguimos siendo, en cierto modo, fieles a esos iconos gráficos que buscábamos a todas horas en revistas o películas, siguiéndoles a donde hiciera falta y devorando su producción como si realmente se tratara de una producción decente.


Eso me pasó a mí con Ryan Philippe cuando le vi por primera vez en Sé lo que hicisteis el último verano, en 1997, al lado de Sarah Michelle Gellar y Jennifer Love Hewitt. Ya entonces me gustó mucho más él que ellas, y eso era extraño, creedme. Luego le seguí por (Studio) 54, Playing by heart, Crueles Intenciones, Conspiración en la red y Gosford Park,y aunque normalmente sus películas se caracterizan por ser bastante malas y él por ser un actor pésimo, debo admitir que me encanta. Bueno, tampoco es que sea pésimo, ha tenido intervenciones dignas, como en Gosford Park, pero digamos que no será su talento interpretativo lo que prime a la hora de escogerle en un casting, supongo.

En cualquier caso, esta entrega en particular me hace plantearme que, no sé por qué, con los tíos mi criterio es menos selectivo. No me fijo tanto en lo que me transmite como actor (como sí me pasa, en general, con las mujeres), sino en lo que me transmite como hombre. Durante el bachillerato llevaba una foto enorme de él en mi carpeta y Charo, mi profe de inglés, solía decirme que "le faltaba un hervor", algo que yo entonces no entendía muy bien, pero ahora sí.
Estoy dándome cuenta de que, salvo Gerald Butler, los tíos que me gustan son bastante mariconcetes. ¿Por qué será?

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viernes, septiembre 07, 2007
Los hombres de Mer, parte III
Después de algunos días de pedanterías y amargamientos varios, el lado superficial y hetero de boomer se ha cansado y ha decidido continuar con la serie "Los hombres de Mer" en su tercera edición.

Hoy os presento a mi futuro marido (...), un escocés de 37 años, licenciado en Derecho y (supongo) afincado en los USA por motivos laborales (como Beckham, a quien -ya lo aviso- no dedicaré NINGÚN episodio de esta colección).

Desde finales de los 90 realizó algunos papelillos en films de altura como Trainspotting y, sobre todo, en películas comerciales como 007: Tomorrow never dies, Drácula 2000 (donde interpretaba al mismísimo Drácula... mmmm) o Tomb Raider. La fama le ha llegado a partir de 300, inspirada en el comic de Frank Miller, que se estrenó este mismo 2007, y en la que compartió protagonismo con mi amante, Lena Headey. Su hombre es... ¡sí, sí, sí! ¡Gerald Butler!


Debo admitir que no conocía a este buen muchacho hasta que le vi imponiendo autoridad y músculos en la ruda Esparta de 300. Aunque ya en esta película me pareció súperhípermegaoseaguapísimo de la muerte, cuando busqué fotos suyas en el Google Images es que ya me caí para atrás (aquí os las adjunto, para desearos una muerte agradable :') ). Tiene unos ojazos impresionantes y sobre todo una piel morena y curtida y con barbita... Lo que se dice un hombre de verdad, de los que se visten por los pies! Que por cierto, no suelen ser mi tipo, pero mira, toda regla tiene una excepción (sí, por ejemplo que a una bollo le gusten los hombres, pero... ¡¡no estábamos hablando de eso!!)

Con este me caso. Definitivamente, en serio. Ya no habrá más hombres, no puedo colocar ninguno después de éste...



PD: Es broma. Obviamente. Y lo peor es que voy a tener que rescatar la colección de "Las mujeres de Mer" y meterle más entregas, porque lo que no sería lógico es que tuviera más episodios la de hombres que la de mujeres... ¿no?

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domingo, agosto 26, 2007
Los hombres de Mer, parte II
¡Buenos días, señores y señoras, damas y caballeros, homos y heteros! Aquí regresa booMer con la segunda entrega de "Los hombres de Mer", y sin que esta denominación haya sufrido ninguna denuncia por plagio como yo me venía barruntando.

Hoy os presento al segundo hombre de la lista, el segundo de esos hombres que me dejarían sin respiración si los viera (ya lo hacen cuando los veo en papel o en movimiento) y a los que no dudaría en pedir matrimonio, sexo, cama o macarrones o lo primero que se me ocurriese. Se trata de Robert Scott Speedman, conocido como Scott Speedman a secas o como "el buenorro rubio de Felicity". Fue precisamente en esta serie de finales de los 90 donde saltó a la fama, junto a Keri Russell (que, según recuerdo, no llegó a beneficiárselo :O), Scott Foley (mi adorado "malo" de Scream 3 ^^) y Amy Jo Johnson, Kimberley en Power Rangers, esto es, la power ranger rosa (si no recuerdo mal).

En fin, que me voy por las ramas. Este hombre es... sí, ciertamente guapísimo. Es curioso, porque las mujeres rubias casi nunca me llaman la atención, pero los hombres sí. Me cansa el estereotípico Brad Pitt, aunque me parece guapísimo, y no soporto a los Leonardo diCaprio, Orlando Bloom o Nick Carter. ¡¡Es que me parecen vomitivos!! Scott es también un guaperas, pero tiene los ojillos pequeñitos y una sonrisilla que no acaba de ser profident, quizá tenga los dientes feos o algo sucios, y eso lo haría definitivamente mi hombre ideal. Imperfección, quiero huellas de imperfección.

Pero donde realmente empecé a admirarle fue en Mi vida sin mí, junto a Sarah Polley, en la que hizo una magnífica interpretación. En Underworld (con Kate Beckinsale, otra superwoman) bajaba un poco su registro, y no digamos en Underworld 2: Evolution, pero cuando uno es guapo y listo y convence a la cámara, como él, se lo perdonamos, ¿verdad?



Yo lo que sigo sin entender es que la Felicity no se lo tirara. Por Dios bendito, ¿habéis visto qué cara?

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viernes, agosto 03, 2007
Los hombres de Mer, parte I
Tal y como os prometí, aquí llega el ciclo Los hombres de Mer. Espero que os suscite tanto interés como el anterior (no seáis mamones, que ya sabemos todos de qué pie cojean la mayoría de los aquí entran), aunque seguro que este primer post inicial levanta muchas ampollas.

Mi fascinación por este muchachito, Diego Martín, comenzó cuando en septiembre de 2003 se estrenó Días de fútbol. En esta película, Diego interpretaba a Daniel, el típico guaperas sensible que se cuela por Violeta (Natalia Verbeke), otra guapa fashion, y en su primera cita descubren que ninguno es tan perfecto como parece...

Pues ahí, ahí mismo fue cuando yo caí prendada. Este hombre no es guapísimo, ni tiene un cuerpo de escándalo (aunque a mí me parece perfecto), pero tiene una cara de niño y una mirada de no haber roto nunca un plato que me resultan super sexies. Si lo viera, si lo tuviera delante, querría abrazarlo como a un osito y luego... Luego eso también, vale, pero con mucho amor.

En su papel de Carlos en Aquí no hay quien viva siguió alimentando su fama de bueno calzonazos, al igual que en el cortometraje Ana y Manuel (con Elena Anaya), aunque en Policías interpretaba a un policía introvertido y extremadamente serio. Pocas veces se le ve sonreír, y nunca lo hace completamente; pero aún así, tiene pinta de ser un tipo la mar de agradable. Vamos, que por tíos como él, merece la pena visitar Valladolid...

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