Kilométrico Boomer
How many doors had I open and closed? How often had I sneezed?
sábado, diciembre 30, 2006
Yecla, Diciembre 2006
















Al final siempre me encanta volver a casa :)

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lunes, octubre 30, 2006
Una vez...
... dibujé una raya verde que contenía un corazón, y lo envolví en besos y lo entregué a su dueña, la única dueña de todos los cuadros y los pinceles azules. Aquella vez fue jueves y todos los martes siguientes pensé en el lunes, en que ese lunes le diría: veámonos el sábado, pasemos la noche, y el domingo ya pensaremos, ya se nos ocurrirá como destrozar esto.

... dibujé un corazón verde atravesado por una raya, y lo taché con rayones blancos y con manchurrones transparentes, con ostias en palabras y con palabras vacías, y me creí por un segundo que el papel era tu cara y tu cara un diana y los dardos mis miradas secas, secas de amor y de afecto y de cualquier cosa que no fuera viscoso y hediondo, húmedo y pegajoso, y de cuya marca nadie se libra. El desprecio.

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sábado, octubre 14, 2006
Quien calla... se lleva la mejor parte
En algún sitio leí una vez que a veces no es suficiente con quererse, sino que pesa más la capacidad de no hacerse daño. Supongo que hay muchísima verdad en esa frase, y supongo que gran parte de esto de hacerse mayor es aceptar que hay que dejar cosas atrás para ir cogiendo otras nuevas; cerrando puertas, para que se vayan abriendo otras.

Quizás en el futuro me arrepienta de mis decisiones, y quizás el futuro sea algo mucho más cercano de lo que quiero pensar. Quizás te acabe olvidando, o superándolo, o quizás nos perdamos la una a la otra y sólo queden los restos, alguna hoja del otoño, algunas notas de piano y muchas canciones desesperadas. Quizás nada sería tan horrible, y quizás la vida pintaría más bonita, y quizás podría verte sonreír con los labios limpios, y no con la boca llena de maldiciones y de envidias.

Sin embargo, el más pequeño atisbo de esperanza es suficiente, el rayito de luz más desteñido, la sonrisa más torcida. Sólo la minúscula posibilidad, el ridículo porcentaje, lo que nadie espera. Sólo eso es suficiente para que merezca la pena lanzarse al vacío, caminar entre trampas, soportar la lluvia. Y sólo así puede ser, sólo de esta manera puede arreglarse, o lo que quiera que tenga que pasar... Yo no me creo una heroína luchando contra los elementos, pero tampoco quiero ser una ramita que se deja llevar por la corriente del río.

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